miércoles, 17 de febrero de 2010

Miércoles de ceniza.

Ayen me parecía que el 17 de febrero era un día demasiado soso para iniciar la renovación. La mía. Ni modos, uno no puede hacerlo un 8 de octubre, como el Che Guevara, o un 15 de septiembre como los independentistas, o un 6 de enero. Tengo que conformarme con un simple 17 de febrero.

Así, me dormí, pensando en la simpleza de la fecha.

Luego, le vine a hallar sentido: hoy, 17 de febrero, es miércoles de ceniza; o sea que puedo decir que renazco de entre las cenizas, como el ave fénix. Me gustó el rollo y aquí está. Renaciendo, renovándome.

Espero ser persistente. Por ahora, me quedo con la imagen de lo que me contó Htide la noche anterior: "y tanto pedo por un abrazo, imagínate qué pancho si le pidiera que se casara conmigo".

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